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Este Mayo
Empezamos la mañana como un día cualquiera, realizando un avistamiento de nuestros calderones tropicales residentes. Al cabo de un rato vimos un gran soplo en la distancia. Sabíamos que pertenecía a una gran ballena, aunque todavía no podíamos identificar de qué especie se trataba.
A medida que nos acercábamos a su posición, la emoción fue creciendo al descubrir que era una yubarta o ballena jorobada. Esta especie se observa muy pocas veces al año en la franja marina Teno-Rasca, por lo que cada encuentro es realmente especial. En esta ocasión, además, se encontraba muy cerca de la costa.
Las yubartas pueden verse en aguas canarias durante sus rutas migratorias, tanto hacia el norte como hacia el sur, desplazándose para alimentarse o reproducirse. Para ellas, las Islas Canarias son como un oasis en medio del desierto oceánico, un lugar de descanso y refugio en sus extraordinarios viajes.
Momentos como este nos recuerdan el privilegio que supone poder contemplar la increíble diversidad de vida marina que visita nuestras aguas.






